Te creíste muy hacker de supermercado, ¿verdad, mi Zendy? Pensaste que el área de autocobro era tu pase VIP para armar la despensa de grapa. Pero te faltó barrio y te sobró descaro este 29 de junio en pleno Centro de Querétaro.
Llenaste el carrito, caminaste muy sácale punta a las pantallas y empezaste tu show. Simulaste pasar el código de barras con la misma gracia con la que un mimo finge estar atrapado en una caja. Pero el personal no estaba ciego y te torció en la raya.
Ahí te cayeron los municipales de la SSPMQ, arruinando tu teatro de consumidora responsable. Luego la PID armó la carpeta y, para tu mala suerte, el juez de control no traía ganas de aguantar tus cuentos. Te vincularon a proceso por robo específico a comercio.
Y es que no eres ninguna novata en el arte de mermar inventarios ajenos. Resulta que ya traes otras tres carpetas de investigación coleccionadas como tazos: una de 2020, otra de 2024 y una más de este añito.
Por aferrada y clienta frecuente, el juez te recetó prisión preventiva justificada. Vas a tener dos meses en la sombra para reflexionar sobre cómo el escáner fantasma no funciona en la vida real. A ver si aprendes que lo robado sale carísimo.
✍️ D-Eco | La jauría de Las Nius