Ángel Herrera deja el estado para tomar el volante de Obras Públicas. La administración municipal desmiente que el ajuste sea por las lluvias, presumiendo que el drenaje va en tiempo récord.
Se armó el juego de las sillas en el Centro Cívico. El alcalde confirmó este jueves que Paco Villegas suelta el volante de la Secretaría de Obras Públicas. Para que la máquina no pierda revoluciones, entra al quite Ángel Herrera Ramírez, quien deja su cargo en el Gobierno del Estado para aplicarle turbo a la dependencia.
El Feli dejó claro que aquí no hay dramas ni corazones rotos, y que tampoco sabemos el nuevo destino de Villegas. El movimiento es puro nivel Dios en estrategia para sacudir la burocracia, meterle nitro a los procesos y armar un crossover épico de coordinación con las oficinas estatales. “Siempre buscaremos eficientar al máximo”, sentenció el edil.
Por supuesto, la grilla de cafetería no tardó en sacar sus teorías de conspiración tipo Marvel, culpando a las obras del drenaje pluvial de Peñuelas por el cambio de estafeta. Pero el presidente municipal les apagó el chisme de un soplido: el proyecto no solo no va tarde, sino que se entregará antes del tiempo estimado original de 15 meses.
Así que los que ya le estaban prendiendo veladoras a Tláloc para que la zona colapsara esta temporada, se quedaron con las ganas. El drenaje ya desfoga cuatro veces más agua que antes y nomás le falta el techo. El Municipio sigue facturando obras completas mientras los criticones se ahogan en su propio vaso de agua.