La científica del bienestar confirma que los gringos nomás dejaron en visto a México con el papeleo contra el gober de Sinaloa, quien prefiere seguir escondidito en la banca.
Resulta que el gober fantasma de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sigue aplicando la de Homer Simpson escondiéndose en los arbustos, y Clau acaba de confirmar por qué: los gringos nomás la están haciendo de emoción y no mandan los recibos (ay ajá).
En el Morning Show, Sheinbee soltó el chisme de que Estados Unidos todavía no manda el expediente VIP ni las pruebas para armar la “detención urgente con fines de extradición”. Básicamente, el Tío Sam los dejó en “leído”. ¿Y qué pasa con Rocha? Pues según Clau, el don está muy cómodo con su licencia y nadie de la 4T lo está obligando a quedarse en la congeladora. “Es su decisión”, tiró la presidenta, recordando que el gober aventó la toalla el pasado 1 de mayo disque para “no poner en duda la gobernabilidad” de su estado. Ajá, y nosotros nacimos ayer.
Mientras Yeraldine Bonilla le cuida la silla calentando el lugar como gobernadora interina, la Cancillería mexicana ya revisó las cartitas de la embajada gringa y dijo que a ese chisme le faltan capturas de pantalla. O sea, que no hay pruebas suficientes de sus supuestas alianzas con el Cártel de Sinaloa para exportar polvo mágico y jugar al Call of Duty en la vida real.
Por su parte, Rocha se asomó hace un mes en “X” (antes Twitter) jurando por el osito Bimbo que no anda prófugo en otro país, sino guardadito en Culiacán, cooperando con la FGR y pidiendo que lo investiguen todito. Claro, desde la trinchera de su licencia y con fuero de vacaciones. ¡Qué chulada de sistema!
✍️D-Eco | La jauría de Las Nius