Qué tranza, mi raza. Ya ven que a los argentinos se les da muchísimo eso de ser humildes, callados y cero problemáticos cuando juegan al balompié. Pues resulta que en la final del Mundial 2026 contra España, parece que el futbol no fue suficiente y sintieron la tremenda necesidad de armar su clásico pleito arrabalero en la fina cancha del MetLife Stadium en Nueva Jersey.
Como a los de traje y corbata de la FIFA ya les dio pena ajena hacerse de la vista gorda, le acaban de abrir un nada amistoso procedimiento disciplinario a la Asociación del Futbol Argentino. Según los soplones de la Comisión Disciplinaria, le traen unas ganas tremendas de empapelar a Nahuel Molina y a Leandro Paredes, que seguramente andaban repartiendo puros abrazos. Y para que vean que hay inclusión generacional en el desmadre, también metieron al baile a Roberto Fabián Ayala, del cuerpo técnico, que al parecer andaba muy participativo en el intercambio de finas palabras.
Pero ojo, que del otro lado del charco también se cuecen habas. Resulta que el españolito Gavi tampoco es ninguna blanca palomita y ya le abrieron su respectivo expediente, porque obviamente no se iba a quedar callado nomás viendo cómo le cantaban en la oreja.
Habrá que ver si ahora sí la FIFA se faja los pantalones y suelta un castigo de verdad, o si todo este circo mediático termina en un pellizco cachetero y una multa ridícula que estos millonarios pagan con lo que traen suelto en los bolsillos del pants.
✍️El Talachas | El Vestidor de Las Nius